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Saludo Día del Exalumno 2014 »

Agradecimiento a Dios
Gracias Padre, porque tú nos recogiste, nos diste tu amor, gracia, vida, perdón, salvación, redención, justificación, santificación en Cristo. Gracias Dios porque tú eres Padre de huérfanos, defensor de viudas y de los débiles. Gracias Dios porque tú nos has dado tu Hijo Jesucristo nuestro Señor y Salvador, dándonos vida, haciéndonos tus amados hijos, llamándonos a tu Reino y Gloria, por el Evangelio. Gracias Padre, porque aún hasta hoy nos amas, nos cuidas, siempre estas con nosotros, tu fidelidad, misericordia y verdad son para siempre.
Gracias Padre porque nos aseguras: “Yo estoy contigo, no te dejaré, ni te desampararé”. “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque Yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”


Gracias Padre porque hoy nos has reunido para testimonio y gratitud a ti, en éste lugar tan especial, muy significativo, de grata recordación, nuestra casa, de gran valor para toda nuestra gran familia del Instituto Cristiano de San Pablo, Ciudad del niño y de la niña, tú obra de amor. Expresamos nuestro sincero y profundo agradecimiento por tus cuidados, protección, provisión, misericordia, gracia, amor, cada día de nuestras vidas.
Hoy es un día de gratitud, de gozo, para recordar épocas pasadas cuando débiles, frágiles y necesitados nos recogiste y nos colmaste de amor eterno.   Muchas gracias Padre por poner generosamente en el corazón de Don Lorenzo Cuéllar Molina, entregar su patrimonio para la obra en beneficio de la gran familia Instituto Cristiano de San Pablo, Ciudad del niño y de la niña. Gracias Padre por traer personas muy amadas y de tan altas calidades que sirvieran y sirven con gran amor y entrega y disposición, durante toda la historia de la Institución, entregaron su vida amando a los niños y niñas necesitados.  Gracias Padre, por todos los que pusiste en la dirección de la Institución , los miembros de la Junta Directiva y los Directores Presbíteros Luis María Murcia Riaño y Alfonso Henao Sáenz, el señor Agustín Camacho y hoy la profesora Constanza Yaso.  Gracias por todas las personas y entidades que han servido, son benefactoras, han aportado su ayuda y apoyo de diversas maneras oportuna y generosamente en favor de esta obra.

Padre, que precioso que tú eres Dios fiel, que estas con todos ayudándonos a crecer y madurar, levantando niños y niñas para ser grandes, hermosos, sanos, llenos de tu amor, de corazón puro y limpio, con gozo, paz, libertad, en tu gracia y bendición.


Gracias Padre porque nos escogiste como linaje especial para tu Gloria y Honra. Todo lo que somos y tenemos lo hemos recibido de ti, durante toda nuestra vida, abundante y oportunamente.
Muchas gracias Padre porque tú guardas y bendices tu obra, de tal manera que los enemigos no han podido, ni podrán acabarla y que continua a través de los años sirviendo a niños y a niñas necesitados como familia, con gran calidad, amor servicio, educación, formación y capacitación. Padre Santo, ayúdanos a amarte, a depender de ti siempre, a tener intimidad, comunión, oración permanente contigo, a obedecerte, a someternos a las autoridades, a amar y servir al prójimo.


Padre Santo clamamos a ti por todos los niños y las niñas en todo lugar, por los huérfanos, por las viudas, por las madres cabeza de hogar, te pedimos que hagas volver el corazón de los padres hacia sus hijos y el corazón de los hijos hacia sus padres; que los padres y las madres sean sabios, amorosos, prudentes, sanos, dispuestos a formar familias en el temor de Dios, respeto, amor y en gracia de Dios.


“Señor Jesucristo, yo confieso que he pecado contra ti, he pecado contra mí, he pecado contra mi prójimo, estoy arrepentido, no quiero pecar más. Estoy arrepentido, perdóname, Señor Jesucristo, lávame con tu preciosa sangre la que derramaste en la cruz del Calvario, por nosotros, quita todo mi pecado y toda mi maldad. Sinceramente abro mi corazón, te recibo y te acepto como mi Señor y Salvador personal, creo en ti, te acepto como mi autoridad. Espíritu Santo de Dios, te entrego mi cuerpo para que vivas en mí, te recibo y te acepto, como mi guía y mi dirección, como mi maestro, transfórmame en hijo de Dios sabio y nuevo. Gracias Padre, Señor Jesucristo y Espíritu Santo. El Señor Jesucristo vive en mí, dándome poder y gracia para vivir siempre por Cristo”. Amén.


José Henry León Fuentes.