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Aniversario Padre Henao 2014 »

Bogotá D.C. 27 de abril de 2014

Niñas y Niños que hoy nos acompañan, Padre Gustavo, Directiivas del Instituto, Familiares de Nuestro Recordado Monseñor Gabriel Alfonso Henao Sáenz, Compañeros Exalumnos y Familias, Queridas Gestoras y Personal Administrativo de La Planta Ciudad del Niño y de La Niña. Nos es grato saludar a todos los miembros que integran Nuestra Gran Familia Instituto Cristiano de San Pablo, Bienvenidos.
Gracias a Ti Dios Padre Omnipotente, porque dejando encender la llama del Amor en nuestros Benefactores, les permitió irradiar de su corazón: entrega, dedicación, justicia, generosidad, solidaridad, ternura y comprensión; permitiéndonos crecer como personas correctas, fortalecidos en una dimensión religiosa cristiana y católica intachable, en estas bellas instalaciones.
A mediados de la Década del 50, El Reverendo Padre Luis María Murcia Riaño, se comprometió hacer de la Voluntad Testamentaria de Don Lorenzo Cuellar Molina una verdadera Ciudad para brindar a niños desamparados o en estado de orfandad de ambos sexos de nuestra Sociedad; una obra que brindara educación en un ambiente agradable y cariñoso de verdadero hogar y que con total abnegación continúo el Papito Alfonso Henao Sáenz.
Quienes tuvimos la fortuna de recibir las bendiciones de este gran legado somos testigos que verdaderamente disfrutamos del Realismo Mágico de Una Ciudad del Niño y de La Niña, evocando a Nuestro Magno Escritor Gabriel García Márquez. Institución que fue objeto de los mejores comentarios e innumerables elogios, incluso venidos del Exterior y del mismo Gobierno y que esperamos perdure por siempre con el Compromiso de Nuevas Generaciones de Exalumnos, con la colaboración generosa de La Corporación Educativa Minuto de Dios en cabeza del Padre Diego Jaramillo.
Exalumnos del Instituto Cristiano de San Pablo, decidieron honrar la Memoria de quienes estuvieron al frente de esta Gran obra, y se estableció para exaltar la dedicación, la preocupación y el compromiso infatigable de Monseñor Henao, para con la Obra; el último Domingo del mes de Abril de cada año como Día de La Asociación y Conmemoración del Aniversario del Fallecimiento de Monseñor Gabriel Alfonso Henao Sáenz; oportunidad que aprovechamos para rendirle un sencillo pero merecido homenaje y para expresarle, nuestra infinita gratitud y reconocimiento, al Viejito, joven apóstol de la iglesia y de la niñez desamparada. Nace en Bogotá, el 3 de marzo de 1923, en Soacha – Cundinamarca, del seno de una familia de siete hermanos de ascendencia antioqueña. Cursó sus estudios elementales en el Liceo de La Salle, donde se caracterizó por su afición a catequizar a niños de escasos recursos, con dedicado cariño. Inicia sus estudios de secundaria, el 9 de febrero de 1936 en el Seminario Conciliar de Bogotá e ingresa al Seminario Mayor el 13 de febrero de 1941 y es ordenado como Sacerdote el 7 de diciembre de 1947 por Monseñor Ismael Perdomo, Arzobispo de Bogotá. Se había interesado por la educación infantil y juvenil; de 1949 a 1956 trabajó en el Seminario de San Benito; fue Vicario Cooperador en Fómeque, Párroco de Tunjuelito por espacio de dos años, para pasar al Seminario Menor que funcionaba en una casa campestre en Sibaté, donde ejerció su apostolado con una disposición muy grande para orientar y cuidar de jóvenes. Director del Colegio Interparroquial y Síndico del Asilo de San Antonio en Bogotá, donde colaboró con la construcción del actual “Gimnasio Monseñor Manuel María Camargo”. Al fallecer el Reverendo Padre Luis María Murcia, y en ésta circunstancia difícil de hallar su digno sucesor, la Providencia ilumina a la Junta Directiva y es así como en 1960 es nombrado para sucederlo, por sus grandes Virtudes y amor por los niños. Monseñor Henao quien ya conocía la obra y estaba vinculado a ella desde 1952, año en que había entrado a la Junta Directiva del Instituto Cristiano de San Pablo, como representante del Arzobispo de Bogotá. El nuevo Director de la Ciudad del Niño, con sus virtudes y defectos, realizó su mejor época de vocación sacerdotal trabajando por la niñez menos favorecida con entrega absoluta, aportándonos el cariño de un verdadero papá, vivía para nosotros y le dio renovado impulso a la obra, logrando consolidar la Institución, de acuerdo al ideal del Padre Luis María Murcia, y contó con el gran apoyo de un equipo de trabajo como el “Teacher” Luis Fernando Girardot y Dña. Lilia Galvis de Girardot, el Profesor Samuel Bernal, el “Teacher” Abdón Benavides y Familia, el Profesor Darío Hurtado y Señora Cándida, Don José Munar, Doña Soledad Álvarez, entre otros. Llegaron los años y el retiro de esta magnífica Institución, todavía pudo atender La Parroquia de Nuestra Señora del Buen Consejo, en el norte de la Capital, de 1985 a 1996 y descansó en la paz del Señor el 27 de abril de 2000, y pedimos la intersección en el Cielo de la Santísima Virgen María, a quien amaba entrañablemente. A todos los directores y docentes y empleados administrativos, quienes con su amor, entrega, sacrificio y ejemplo, dejaron su huella formativa, edificando en nosotros no sólo unos conocimientos académicos sino forjando un cúmulo de valores como el respeto, la honestidad, la lealtad, la moralidad, la disciplina, la sinceridad, la ética, la responsabilidad y otros más que nos distinguen como personas de principios, de bien y de ejemplo dentro de una comunidad, urgida cada vez más de bondad; formación que aún perdura a través de nuestros hijos.
Es propicia la oportunidad para reconocer y agradecer la labor encomiable que ha adelantado La CEMID (Corporación Educativa del Minuto de Dios), donde se destacan personalidades como el Padre Diego Jaramillo, Presidente de la Junta Directiva del Instituto San Pablo, el Dr. Salvador Cabrera Cabello, Representante Legal, la Dra. Denisse Mahecha Rubio, Representante Legal Suplente, la Licenciada Constanza Yaso, cabeza visible en La Ciudad del Niño y de La Niña y al personal comprometido a cabalidad con nuestros hermanos menores de este gran hogar. Corporación que toma sus decisiones con pleno consentimiento de la Junta Directiva del Instituto, donde estamos muy bien representados por tres miembros de Nuestros Exalumnos: Hernando Montañez como Secretario, Reynaldo Saavedra y Álvaro Arias. Entidad Educativa que ha puesto todo su conocimiento, esfuerzo, colaboración y experiencia al servicio de Nuestra Institución, y es así como se están adelantando estudios serios para que esta Obra se viable económicamente o autosuficiente; también estamos próximos a conseguir por parte del ICBF( Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)el reconocimiento Legal de la Patria Potestad de los Chiquillos que se encuentran actualmente, previo el lleno de un sin número de requisitos; lo que permitiría un significativo apoyo por parte del Estado Colombiano, siempre y cuando se respeten los designios de Don Lorenzo de protección a la niñez desamparada.

Nuestro reconocimiento y gratitud para nuestros hermanos exalumnos pioneros y responsables que esta Obra de asistencia infantil, haya subsistido hasta nuestros días: Los notables Juristas, Samuel Gamboa Pinilla, Manuel Cuervo y Jorge Medina pendientes y abnegados por defender nuestros derechos legales, Orozmán Cornejo, Antonio María Sánchez y Humberto Urquijo, quien sembró la semilla de nuestra Asociación, hoy con personería jurídica, y quien incluso, arriesgó su propio patrimonio económico para respaldar demandas de la Institución y quien ve con justa preocupación el futuro de la Obra, a largo plazo; dejaron su legado a: Hernando Montañez, luchador infatigable y defensor acérrimo de La Voluntad de Don Lorenzo Cuellar, para con los niños más vulnerables de nuestra convulsionada Patria, Agustín Camacho quien no vaciló en tomar la Dirección del Instituto en un momento crucial para nuestros intereses, Reynaldo Saavedra y su señora Amalia Ospina, quienes no escatiman esfuerzo alguno para velar por el buen funcionamiento de la Ciudad del Niño y de la Niña, Jaime Rodríguez, actual Presidente de la Junta de la Asociación, Gladys y Gloria Amador, Guillermo Vargas, y otros quienes anónimamente han logrado importantes ayudas de la empresa privada y de particulares, para que esta Obra llamada Instituto Cristiano de San Pablo, perdure por siempre; Hernán Ruiz Reyes y Aldemar López, consagrados revisores fiscales, Álvaro Arias, Rafael Baudilio Palacios, Noé Toledo Pava y familia, y en cuyas manos reposa todo nuestro archivo histórico, Mario Montejo, José Gonzaléz, Lola Segura, María Trinidad Ladino, Mauricio Ávila, Saúl Suárez, entre otros, quienes han colaborado desinteresadamente con la causa. También a Carlos Benavides, secretario insigne de la Actual Junta Directiva de la Asociación de Exalumnos, a Libardo Pachón, Henry León, Jorge Medina, Eduardo Páez, José Roberto Cely, Jaime A Moreno Cardoso, muy interesado en la Obra y Héctor Morales Castro, preocupado por la misma, Germán Torres, quien deja a nuestra disposición sus buenos oficios, con la idea de invitar a nuevos exalumnos como vigías de esta Gran Obra , Rosalba Gutiérrez Fajardo, Epaminondas Cruz y familia, Graciela Patiño, Danilo García y familia, José Marino Corredor y familia, y otros quienes se interesan por continuar con el legado de los Exalumnos Antiguos. A Ruperto Sierra, quien ha sido fiel testigo de los acontecimientos cotidianos de la Institución, a través del tiempo, cómo alumno y posteriormente como empleado.
Nuestro anhelo, que más exalumnos se acerquen a la Ciudad del Niño y de la Niña, nuestra casa de puertas abiertas para todos nosotros gracias a la colaboración de la actual directiva del Instituto.Arropemos a La Junta de La Asociación de Exalumnos en pro de Nuestros Hermanitos que actualmente tienen la fortuna de recibir las bendiciones de Don Lorenzo Cuellar, y de velar por la continuidad de esta bella Obra. Las palabras no alcanzan a expresar lo que nuestro corazón siente, por eso llegamos a todos ustedes desde el fondo de nuestra alma con un cariñoso abrazo. Gracias por su presencia a este sencillo homenaje a nuestro Viejito Henao….

Atentamente,

María Yolanda Gutiérrez y Luis Alberto Corredor
EXALUMNOS DEL ISNTITUTO CRISTIANO DE SAN PABLO